



Desde la lesión de Almeyda ante Quilmes, River no pudo ganar y evidenció la dependecia que tiene sobre este jugador que hasta hace unos años estaba retirado. El conjunto de Cappa no es el único que sufre de esta falta de recambio. A continuación enumenaremos otros casos.
Por algo es importante nutrir a un club de jugadores de inferiores, para que de a poco se vayan incertando en la primera división y logren consolidarse. En el caso de River, en este último tiempo han surgido interesantes valores que pueden llegar a dar grandes réditos en un futuro. Pero sin embargo, todavía el conjunto de Núñez no pudo dejar de depender de sus antiguas figuras: Ortega y Almeyda.
Uno para la creación de juego y otro para la contención y el sacrificio. Si bien el burrito muestra un nivel más irregular a lo largo del torneo, su presencia en cancha hace la diferencia por nombre, chapa, peso e inteligencia. Todavía los Lamela, Mauro Díaz y Buonanotte no están para ponerse el equipo al hombro pero sí para acompañar al máximo ídolo millonario en la creación de juego. En cuanto a Almeyda, parece un caso excepcional y del cual mucho ya se ha dicho: el pelado volvió en un nivel superlativo que hace que River extrañe en demasía su participación en el torneo. El cuadro de Cappa evidenció una falta total de recuperación y de quite en el medio que le hizo por lo menos no ganar varios partidos. Sin ir más lejos, el otro día Acevedo estuvo totalmente perdido ante un medio campo fuerte como el de Godoy Cruz, en el cual se destaca David Ramírez, grata figura del campeonato.
De todas formas, esto suele suceder en varios equipos, no solo del fútbol argentino sino en el mundo entero. Es el caso de Italia, selección que tuvo su punto cúlmine en el mundial de Alemania 2006 y que padeció el proceso de recambio en Sudáfrica 2010 (no por nada quedó eliminado en primera ronda). Otro que protagonizó un bochorno futbolístico, y también en otros contextos que nada tienen que ver con el cuero, fue Francia: ya sin sus grandes figuras que lograron el campeonato de 1998 y en especial sin Zidane, les blues están en un camino de reacomodarse. En nivel clubes, el Milán y la Juventus van de la mano con la selección italiana: Pirlo, Ambrosini, Seedorf, Inzaghi, Del Piero, Trezeguet. No resulta raro que en esta liga los jugadores que más se destacan son de otras nacionalidades (Eto'o, Pastore, Milito, Ibrahímovic, entre otros).
Para finalizar, si bien todavía tiene algunos años por jugar más allá de su condición física, Boca parecería padecer el mal del recambio en cuanto a Juan Román Riquelme: parece que sin JR Boca no puede crear el juego fluído y vistoso que el 10 xeneize puede brindar.
Los clubes y las selecciones sufren en varios casos esta falta de recambio, lo que deja el interrogante: ¿las nuevas generaciones no tienen el nivel que tuvieron las anteriores?
Por Sebastián Murstein